Fortalecen protección de infancia y adolescencia
El Ministerio de Bienestar Ciudadano y Justicia, junto a la Fundación Giro Afectivo y las Secretarías de Niñez, Adolescencia y Familia de Zona Sur y de Zona Norte y Centro, desarrolló la primera semana inmersiva del proyecto "Cada pieza juega" destinada a reforzar la protección de derechos de niñas, niños

El Ministerio de Bienestar Ciudadano y Justicia, a través de las Secretarías de Niñez, Adolescencia y Familia de Zona Sur y de Zona Norte y Centro, ejecutó la primera semana de trabajo inmersivo del proyecto "Cada pieza juega", iniciativa que persigue el fortalecimiento de la protección de derechos de niñas, niños y adolescentes. La actividad se inscribió en un plan de capacitación pensado para mejorar capacidades técnicas y operativas de los equipos que integran el Sistema de Protección.
En este marco, la alianza con la Fundación Giro Afectivo permitió combinar recursos estatales y experiencia de la sociedad civil para diseñar y ejecutar contenidos orientados a prácticas de intervención temprana y prevención. La acción se centró en consolidar procedimientos, protocolos y criterios de evaluación que contribuyan a decisiones oportunas y basadas en derechos para cada situación que atienden los organismos de protección.

Los encuentros se llevaron a cabo en las ciudades de Río Grande y Ushuaia y estuvieron dirigidos a equipos de los organismos de protección y a referentes de distintos sectores que forman parte del Sistema de Protección, entre ellos Educación, Justicia, Salud y Seguridad. Las jornadas propiciaron la participación de responsables técnicos y equipos operativos, con especial atención en fortalecer la articulación intersectorial y el intercambio de herramientas prácticas.
La convocatoria priorizó la incorporación de quienes intervienen cotidianamente en la promoción, protección y restitución de derechos, con el objetivo de estandarizar criterios de actuación y mejorar los canales de comunicación entre dependencias. Asimismo, la selección de sedes permitió alcanzar cobertura territorial y facilitar la asistencia de personal de distintas áreas jurisdiccionales. La propuesta buscó generar espacios de formación, intercambio y articulación entre quienes participan en la promoción y protección integral de niñas, niños y adolescentes, con instancias metodológicas que combinaron exposiciones teóricas, talleres prácticos y ejercicios de simulación.
Estas modalidades tuvieron por objeto afianzar capacidades para la evaluación de riesgo, el diseño de planes de intervención y el seguimiento de casos, promoviendo la adopción de buenas prácticas y protocolos compartidos. Además, se promovió la reflexión conjunta sobre obstáculos habituales en las intervenciones y la identificación de soluciones operativas concretas que permitan mejorar tiempos de respuesta y calidad de atención. La articulación entre actores de diferentes sectores se planteó como eje para garantizar abordajes integrales centrados en los derechos y las necesidades de niñas, niños y adolescentes.
En términos de alcance, el proyecto contempla la continuidad del proceso formativo durante los próximos tres meses a través de instancias virtuales de capacitación, que ofrecerán contenidos complementarios y espacios de seguimiento técnico. Estas actividades virtuales tienen por objetivo sostener el proceso de aprendizaje, facilitar el intercambio continuado entre participantes y garantizar la implementación práctica de los contenidos trabajados en la semana inmersiva. Se prevén módulos sobre protocolos de derivación interinstitucional, herramientas de evaluación y monitoreo, y pautas para la articulación con redes locales de atención.
El diseño temporal de la propuesta responde a la necesidad de consolidar saberes y transformar las capacitaciones en cambios concretos en la gestión cotidiana de los dispositivos de protección. Los destinatarios directos de la iniciativa son los equipos de organismos de protección y referentes de sectores clave del Sistema de Protección, incluyendo personal de educación, operadores judiciales, profesionales de la salud y agentes de seguridad que intervienen en contextos de vulneración. La conformación de estos públicos buscó asegurar que quienes toman decisiones y quienes ejecutan medidas cuenten con criterios homogéneos y herramientas comunes.
Al fortalecer capacidades técnicas y articular prácticas entre los distintos niveles y espacios, el proyecto apunta a mejorar la calidad de las respuestas institucionales, reducir brechas en la atención y promover una mirada coordinada que ponga en el centro los derechos y el interés superior de niñas, niños y adolescentes. El cierre de la etapa prevista contempla una segunda semana presencial de encuentros en diciembre, que dará continuidad al proceso de formación y al fortalecimiento institucional iniciado en esta primera instancia.
Esta semana final buscará consolidar aprendizajes, evaluar avances en la implementación de herramientas y planificar acciones de seguimiento a mediano plazo. Los canales de comunicación utilizados entre las actividades presenciales y virtuales incluyen plataformas de formación en línea, campañas informativas dirigidas a equipos y la articulación con redes territoriales para garantizar la llegada de los contenidos a distintos niveles. En conjunto, la serie de actividades pretende dejar instaladas capacidades permanentes en organismos y sectores involucrados para mejorar las respuestas institucionales en la protección de derechos de la infancia y la adolescencia.
