Decomisan huevos sin garantías sanitarias
En Corrientes, agentes del SENASA evitaron la circulación de 4.860 docenas de huevos con incumplimientos higiénico sanitarios y documentales. La carga fue decomisada y desnaturalizada en la Barrera Sanitaria Riachuelo, para resguardar la salud de las personas y asegurar la trazabilidad del producto.

En el marco de las acciones de control que desarrolla el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) en puestos de fiscalización sanitaria, agentes de la Barrera Sanitaria Riachuelo impidieron la circulación y el consumo de una carga de 4.860 docenas de huevos. La mercadería presentaba incumplimientos higiénico sanitarios y documentales respecto de la normativa vigente, motivo por el cual quedó alcanzada por medidas preventivas dispuestas por el organismo.
Durante la inspección, los agentes del Centro Regional Corrientes-Misiones del SENASA detectaron irregularidades vinculadas con la documentación exigida para el transporte de productos de origen animal. Además, se verificaron situaciones que dificultaron las tareas de fiscalización. Esa combinación de observaciones impidió avanzar con la validación de la mercadería en las condiciones requeridas para su traslado y eventual comercialización. Ante la imposibilidad de garantizar la trazabilidad de la carga y de comprobar el cumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias exigidas para este tipo de productos, el SENASA resolvió su decomiso y desnaturalización.
La medida fue adoptada de manera preventiva y con el objetivo de resguardar la salud de las personas, evitando que el producto llegara a los consumidores sin las garantías correspondientes. La trazabilidad permite conocer el origen y el recorrido de los alimentos y constituye una herramienta central para resguardar su inocuidad. También resulta útil para actuar con rapidez y eficacia ante eventuales riesgos sanitarios.
En ese marco, la verificación de la documentación sanitaria adquiere especial relevancia cuando se trata de huevos y otros productos avícolas, ya que permite corroborar su procedencia y las condiciones en las que fueron producidos y transportados. Estos controles contribuyen, además, a prevenir el ingreso y la dispersión de enfermedades de importancia sanitaria. Al mismo tiempo, ayudan a preservar el estatus sanitario que sostiene la producción avícola argentina y el acceso a los mercados externos.
Por esa razón, las acciones de fiscalización forman parte de una política de control permanente destinada a proteger la salud de las personas, asegurar la inocuidad de los alimentos y sostener las condiciones sanitarias necesarias para la producción y el comercio. El SENASA recordó que el transporte de productos alimenticios debe realizarse con la documentación sanitaria correspondiente y bajo las condiciones establecidas por la normativa vigente. También debe efectuarse en vehículos habilitados para tal fin.
El cumplimiento de estos requisitos resulta indispensable para garantizar alimentos seguros para los consumidores y para evitar que se vulneren las exigencias sanitarias previstas para la circulación de mercadería de origen animal. Las tareas desarrolladas en la Barrera Sanitaria Riachuelo se inscriben en los controles permanentes que el organismo realiza en distintos puntos de fiscalización sanitaria. En este caso, la intervención permitió impedir que una carga de huevos con irregularidades documentales y sanitarias continuara su recorrido hacia el circuito de consumo.
De ese modo, el SENASA actuó sobre una situación en la que no era posible verificar la trazabilidad ni asegurar el cumplimiento de las condiciones exigidas por la normativa vigente. La medida adoptada también pone de relieve la importancia de sostener procedimientos de control sobre el transporte de alimentos de origen animal. Cuando la documentación no es suficiente o las condiciones de fiscalización se ven comprometidas, el organismo aplica las acciones previstas para resguardar la salud pública y preservar los estándares sanitarios que exige la circulación de estos productos.
En ese marco, la desnaturalización de la mercadería constituye una respuesta preventiva frente a la imposibilidad de certificar su aptitud para el consumo.
