Conmemoración del Primer Grito de Ecuador
La Armada Argentina participó en una ceremonia en la Plaza General San Martín, presidida por la embajadora de Ecuador, por el 217º aniversario del Primer Grito de Independencia de Ecuador; la actividad incluyó la interpretación de himnos, ofrenda floral y toque de silencio en memoria de los héroes de 1809.

En la Plaza General San Martín, en el barrio de Retiro de la Ciudad de Buenos Aires, se realizó un acto conmemorativo por el 217º aniversario del Primer Grito de Independencia de Ecuador, que reunió a autoridades diplomáticas y militares y a representantes de la comunidad educativa ecuatoriana. La ceremonia rememoró los hechos ocurridos el 10 de agosto de 1809 en Quito y subrayó la importancia histórica de aquel levantamiento para el proceso independentista regional.
La Embajadora del Ecuador en la República Argentina, Doctora Diana Salazar Méndez, presidió la conmemoración acompañada por altos mandos de las fuerzas armadas argentinas y representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. Entre las autoridades presentes estuvieron el jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Juan Carlos Romay; el jefe del Estado Mayor General del Ejército, Teniente General Oscar Santiago Zarich; y el subsecretario de Política Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Ministro Juan Manuel Navarro.

También asistieron autoridades de los gobiernos argentino y ecuatoriano, alumnos y docentes de la Escuela Nº 10 "República del Ecuador" y de la Escuela de Comercio Nº 19 "Juan Montalvo", junto a invitados especiales. Tras el ingreso de las autoridades, la Banda Militar "Tambor de Tacuarí" del Regimiento de Infantería 1 "Patricios" interpretó las estrofas de los himnos nacionales de la República Argentina y de la República del Ecuador, marcando el inicio formal de la ceremonia.
Acto seguido, la embajadora y las autoridades depositaron una ofrenda floral al pie del monumento al Libertador de América en homenaje a los héroes del 10 de agosto de 1809. La ceremonia continuó con la ejecución del toque de silencio, en recuerdo de quienes participaron en aquellos acontecimientos fundantes. Durante su alocución, la embajadora Salazar Méndez vinculó el Primer Grito de Independencia de 1809 con las posteriores gestas independentistas latinoamericanas, señalando la convergencia de valores que impulsaron ambos procesos.

Afirmó que tales episodios establecieron los cimientos para las campañas posteriores lideradas por figuras de la independencia regional, y destacó la continuidad del legado de valentía y amor por la libertad que, según su intervención, sigue vigente como guía de los pueblos implicados. Asimismo, destacó que conmemorar el 10 de agosto implica mantener vivos los valores democráticos y republicanos que inspiraron las gestas independentistas.
El acto incluyó alusiones al proceso de emancipación ecuatoriano y recordó que el levantamiento de 1809 fue impulsado por un grupo de patriotas criollos que destituyeron pacíficamente la representación de la Corona española y constituyeron una Junta Soberana de Gobierno. Aunque la respuesta de las tropas realistas reprimió severamente a los insurgentes en los meses posteriores, el levantamiento quiteño marcó el inicio formal de las gestas independentistas en la región andina y se consolidó, décadas más tarde, como símbolo de la autodeterminación de los pueblos del continente.

En la conmemoración también se hizo hincapié en la fraternidad naval entre la Argentina y el Ecuador, que se funda en una matriz histórica compartida desde los albores del siglo XIX. Se recordó el aporte de las unidades veteranas del Ejército de los Andes y sus contingentes navales, que, por directiva del general José de San Martín, marcharon hacia el norte para sumarse a las fuerzas de Antonio José de Sucre, acción que contribuyó a la independencia del territorio ecuatoriano y a la consolidación de la alianza entre los pueblos.
Con el paso de las décadas, ese legado de integración se tradujo en cooperación profesional y diplomática en el ámbito marítimo. En la ceremonia se destacó la participación conjunta en ejercicios combinados como UNITAS y PANAMAX, el intercambio académico entre escuelas navales y la colaboración en la Antártida bajo el Tratado Antártico, como ejemplos de confianza operativa y camaradería entre marinos de ambas naciones.
Asimismo, se mencionó la presencia periódica de buques emblemáticos de ambas armadas, como la fragata ARA "Libertad" y el BAE "Guayas", que actúan como embajadores de los mares y rinden tributo a la tradición común. Estos encuentros, se señaló, reflejan la continuidad de una relación que combina memoria, formación y cooperación operativa en defensa de intereses soberanos.
La ceremonia concluyó con el agradecimiento de la embajadora a los presentes por participar del homenaje a las raíces de la Independencia de Ecuador, y con el compromiso compartido de mantener viva la memoria histórica y los lazos de amistad y cooperación entre los pueblos y las fuerzas armadas de la región.




